Los distintos tipos de atracción que hay en el Parque
Tiovivos, atracciones, montañas rusas de toda condición. Con tanto vocabulario, es como para volverse tarumba. Pero, ¿de qué hablamos realmente? Si bien en rigor un tiovivo es la palabra que se emplea para referirse a una atracción provista de una plataforma rotatoria con asientos con formas diversas, para el caso el término engloba casi cualquier atracción que dé vueltas.
EN HONOR A LA TRADICIÓN: TIOVIVOS PARA LOS NIÑOS
Cuando hablamos de «tiovivos», de entrada pensamos en los carruseles. De gran popularidad, casi siempre nos los encontramos en los parques de atracciones y en las ferias. Los primeros carruseles los idearon los agricultores, al hacer girar los molinos tras atar con cuerdas sus animales a estos. Será más tarde, en 1605, cuando surjan lo que se entiende por tiovivos.
El parque acoge varios dentro de su recinto: Los caballos del rey es un carrusel de dos pisos de estilo medieval y está situado en la zona conocida como A través del tiempo. Más lejos, en la zona llamada antigua Grecia, podrás ver su ancestro romano, El carrusel de César. Por último, el Parque Astérix, como siempre, hace honor a su reputación de parque familiar con atracciones para los más pequeños, como sería el caso del minicarrusel, localizado en la zona vikinga.
Similares a los carruseles, no hay que pasar por alto las «sillas voladoras». Desde su invención a principios del siglo XX, esta variante sigue fascinando a muchos. Aquí, las sillas están bien ancladas y suspendidas sobre una plataforma rotatoria con ayuda de cadenas metálicas. Cuando el tiovivo empieza a dar vueltas, los asientos se proyectan hacia el exterior gracias a la fuerza centrífuga. ¡El Parque Astérix propone a las personas adultas descubrir la sensación de ingravidez con Las sillas voladoras en la zona A través del tiempo, en La torre de Numerobis en la zona de Egipto y en Las sillitas voladoras de la zona vikinga para el caso de los más pequeños!
LAS ATRACCIONES REINVENTADAS QUE GIRAN EN EL PARQUE ASTÉRIX
A la vista de la gran popularidad de las atracciones que dan vueltas, los parques de atracciones acogen tipos cada vez más diversos. Así pues, pronto surgen las sensacionales tazas, los aviones, los pulpos y las plataformas musicales que giran y giran. ¡Y, naturalmente, el Parque Astérix no iba a ser menos!
Al igual que los verdaderos pulpos, que resultan a la vez fascinantes y aterradores, los pulpos giratorios son atracciones que, conformadas por distintos tentáculos o brazos mecánicos que sujetan las cabinas, dan vueltas. La atracción La hidra de Lerna retoma ese principio. Hablamos del terrorífico monstruo mitológico de varias cabezas situado en la zona del parque de la antigua Grecia.
En otro orden de cosas, las tazas son, por lo general, vehículos con forma de taza fijados a un soporte que da vueltas. Con su llegada a la zona gala del Parque Astérix, la atracción Los Calderos substituye la tradicional forma de taza por la de… ¡un caldero de poción mágica! Sí, sí. El mismo en el que se cayó Obélix cuando era pequeño.
Entre los restantes tiovivos del Parque Astérix, figura La escuadrilla de ases, que hace las delicias de los más pequeños. Al igual que otras atracciones del ramo, como el «avión», toma su nombre del hecho de que las sillas o cabinas suelen tener el aspecto de aviones. ¡Es la ocasión perfecta para hacer debutar con un vuelo inolvidable a cualquier niño!
Acabemos a lo grande en la zona gala con La Pequeña tormenta, un tiovivo «musical» u «oruga». Sobre pistas con baches que recuerdan a las olas, los vehículos con forma de barco avanzan en fila india en torno a un poste central. ¡Un placer para los más jóvenes!
Descubre las demás atracciones que el Parque Astérix te ofrece: ¡atracciones acuáticas, y montañas rusas de alucine!